Jaime Rubilar Romero y su esposa Ruth Campos Meriño Pastores principales del Ministerio Centro Familiar Cristiano.
Jaime Rubilar Romero, junto a su esposa Ruth Campos Meriño, pastoreaban la iglesia bautista “Millaray”, ubicada en el sector del mismo nombre, en la ciudad de Temuco. El pastor Jaime, quien era líder en diferentes ámbitos de la obra bautista en Chile —como presidente de la Asociación y de los pastores regionales, entre otros—, hacia finales de 1999 se encontraba en una búsqueda sincera de un mover de Dios que provocara cambios, junto con herramientas efectivas para la transmisión del mensaje de salvación a más personas, anhelando un avivamiento para la ciudad y la nación.
En ese contexto fue invitado a participar del congreso internacional celebrado en Amsterdam el año 2000, bajo el alero y promoción del evangelista Billy Graham. Allí Dios habló a su vida y le mostró el modelo de los 12. Al regresar de ese congreso, ya no era el mismo hombre. Dios le mostró que, más allá de una estrategia de iglecrecimiento, esta visión se convertiría en un estilo de vida: ganar almas para Cristo y ver vidas transformadas por Dios.
Comenzó a transmitir a la iglesia el modelo en palabras simples: “El pastor principal gana a su equipo de 12; cada miembro del equipo de 12 gana su propio equipo de 12, y ya son 144; y cada 144, con su equipo de 12, ya son 1728. En tres generaciones de cristianos se podría alcanzar un número que jamás se había alcanzado en una iglesia local de 100 miembros”.
La idea y el modelo entusiasmaron a algunos, mientras que otros miraban desde la orilla.
Un año más tarde, conversando con un pastor amigo, el pastor Enrique Arroyo Rojas, de la ciudad de Valdivia, quien pastoreaba la iglesia bautista “Gracia y Paz”, le contó de la visión que había conocido en Amsterdam, sin conocer aún la estrategia. Lo interesante es que este pastor ya llevaba al menos dos años implementando el modelo y la misma visión en su iglesia local. Estas son las “Diosidencias” que ocurren cuando Dios está guiando los caminos.
El pastor Enrique le orientó y le presentó al pastor César Castellanos Domínguez, de Colombia. El pastor César, como precursor de la visión celular y el modelo de los 12, a esa altura ya tenía una iglesia con al menos 100 mil personas y miles de células.
El pastor Enrique Arroyo fue el promotor de los retiros de sanidad que llamamos Encuentros, los cuales en ese tiempo eran realizados por la iglesia Pentecostal de la Trinidad (IPETRI), y a su vez el motivador para asistir a las convenciones nacionales realizadas en Santiago.
A mitad del año 2001, un grupo de hombres participó del primer Encuentro de sanidad, en la zona lacustre de Licán-Ray.
Poco tiempo después, un grupo de mujeres participó del Encuentro. Dios trajo luz, sanidad, restauración, visión, avivamiento y salvación. El milagro de salvación se hizo evidente y recurrente. La iglesia comenzó a dar testimonio y a predicar el mensaje de salvación.
Pronto, el templo al que asistían hasta 100 personas se vio con 150 y 200, quedando sin espacio.
El grupo que miraba desde afuera nunca entró en el mover de Dios, lo que provocó que, a mediados del 2002, el pastor Jaime y su familia decidieran —motivados por Dios— salir de la iglesia local y formar el ministerio Centro Familiar Cristiano.
Durante dos años se reunieron en las dependencias de una iglesia amiga, la iglesia Bautista “Llaima”. En ese tiempo se conoció y se aprendió la estrategia de la visión celular y el modelo de los 12.
Desde el 2004 se comenzó una célula en la ciudad de Pitrufquén, en casa de los hermanos Merari Vega y Andrea Ortiz. El hermano Israel Hernández también tomó como propia la visión y comenzó a apoyar la obra en Pitrufquén, junto a los hermanos Daniel Herrera y Margoth Hernández.
Quedan en la memoria también los aportes evangelísticos del hermano Richard Hernández. Posteriormente, por motivos laborales, los hermanos Vega Ortiz se trasladaron a Puerto Varas. Para finales del 2004, al no contar ya con la casa inicial, la célula se trasladó al hogar de la hermana Luz Quezada, en calle Sargento Aldea.
El 2005 marcó definitivamente el comienzo de lo que Dios quería hacer en Pitrufquén. Esto incluyó el traslado de la familia pastoral desde Temuco a Pitrufquén, y la reunión de célula tomó carácter de iglesia, con alabanza, danza y predicación de la Palabra.
Comenzaron a reunirse en un departamento, propiedad de la hermana Angélica Troncoso, el cual se convirtió en el primer templo de la iglesia Centro Familiar Cristiano de Pitrufquén. En mayo de 2005 se obtuvo la personalidad jurídica de derecho público.
A comienzos del 2006, la iglesia se trasladó a su segundo templo, ubicado en el patio de la casa de los pastores, en Blanco Encalada 145. El acceso se realizaba por un pasillo paralelo a la casa. La iglesia se reunió allí por casi 11 años.
La primera directiva estuvo compuesta por los pastores, la hermana Angélica Troncoso como encargada de finanzas y la hermana Jessica Severino como secretaria. La música estaba a cargo del hermano Álvaro Rubilar.
En el año 2008, la iglesia fue reconocida como iglesia bautista, perteneciente a la Asociación de Iglesias Bautistas de la Araucanía y, a su vez, parte de la Convención de Iglesias Bautistas de Chile.
Durante todo este tiempo, el pastor Jaime fue usado y motivado por Dios en la plantación de iglesias. Junto a los hermanos Herrera Hernández, se plantaron iglesias en el valle medio de Argentina, en las localidades de Choele-Choel y Luis Beltrán, ordenando como pastores a los hermanos Daniel Herrera y Margoth Hernández.
También se plantó una iglesia en Neltume, donde fueron ordenados los pastores Erik Cabeza y Úrsula Barrientos. El hermano Israel Hernández fue guiado a trabajar en el sector indígena de Metrenco, donde también se plantó una iglesia, siendo ordenado junto a su esposa Ester Navarrete al ministerio pastoral.
Asimismo, la hermana María Morales fue ordenada al ministerio diaconal, junto a su esposo, el hermano Fredy Muñoz, siendo reconocidos como diáconos activos de la corporación.
Hoy, todas estas iglesias funcionan de manera independiente, manteniendo lazos de fraternidad y amistad con Pitrufquén.
En noviembre de 2009, el hermano Álvaro Rubilar Campos, hijo mayor del pastor Jaime, fue ordenado públicamente al ministerio pastoral por la URPAB.
En el año 2010, la corporación tomó la determinación de renunciar a la obra bautista nacional, para seguir la dirección que Dios estaba marcando.
En el 2011, el pastor Jaime Rubilar Romero fue reconocido en su ministerio apostólico por la iglesia local y las iglesias filiales, por su aporte en la plantación de iglesias y formación de nuevos pastores.
En el 2012 se celebró la convención local anual, donde, gracias al contacto de la hermana Isabel Gómez Carranza, se invitó a los pastores Luis y Digna Araya.
En octubre de 2014, los invitados fueron los pastores Rafael y Jenny Pérez. Tras esta convención, se tomó por primera vez la cobertura G12, quedando los pastores Luis y Digna Araya como líderes directos de la visión en Pitrufquén.
Desde ese mismo año, un grupo de hermanos comenzó a asistir a las convenciones G12 en Santiago, reuniendo a miles de personas en torno al discipulado.
El 2015 fue un año de recomenzar. Se refrescó la visión, se actualizaron materiales y se realizó un Encuentro para toda la iglesia. También se reactivó el proyecto del nuevo templo.
El 2016 fue el año de la construcción. Se levantó la nueva estructura sobre el templo original y, posteriormente, se desarmó el antiguo.
Los pastores Jaime y Ruth ofrendaron su casa para permitir un acceso directo desde la calle.
La obra culminó el 21 de diciembre de 2016 con la inauguración oficial.
El 2017 fue el año de “llenar la barca”, con énfasis evangelístico y crecimiento sostenido.
Entre 2018 y 2019 se consolidaron las escuelas discipulares, junto con la participación en convenciones en Bogotá.
En marzo de 2020, con la llegada de la pandemia, la iglesia debió adaptarse. Se comenzaron reuniones online, inicialmente de manera sencilla, compartiendo los registros entre los hermanos. Con el tiempo, se fue desarrollando un área de producción que continúa funcionando hasta hoy.
En enero de 2021 se formó el departamento de finanzas de la iglesia, bajo la responsabilidad del pastor Álvaro Rubilar Campos, lo que trajo consigo importantes mejoras administrativas.
En noviembre de ese mismo año fueron ordenados al ministerio pastoral Raúl Rost y Fabiola Rubilar.
Durante ese tiempo, el pastor Jaime fue diagnosticado con vasculitis, enfermedad que afectó principalmente sus pulmones. La iglesia se mantuvo en oración constante por su salud.
En el año 2023, debido al avance de su enfermedad, la iglesia quedó bajo el liderazgo de los pastores Raúl y Fabiola.
En el año 2025, los pastores Álvaro Rubilar Campos y Mariela Almonacid Olivera renunciaron a la iglesia para responder a un llamado pastoral a las misiones.
En enero de 2026, el pastor fundador Jaime Rubilar Romero partió a la presencia del Señor, dejando un profundo vacío, pero también un legado firme en la obra del Señor.
Hoy, la iglesia continúa avanzando, viviendo un tiempo de renovación y avivamiento, viendo cómo nuevas almas llegan a los pies de Cristo. La obra no se detiene, y lo que Dios comenzó, Él mismo lo perfeccionará.
Creemos firmemente en que el propósito de Dios para Pitrufquén es que éste sea para Cristo.